miércoles, 1 de julio de 2015

Historia de las Ideas Politicas

Historia de las Ideas Politicas

Objeto de estudio de la ideología política y su método dialectico marxista

Historia de las ideas políticas  tiene  por  objeto  estudiar  el  nacimiento  y evolución de las concepciones e ideas políticas de las  clases  en  lucha  en  todas  las  formaciones económico-sociales.
Comprende, por consiguiente,  tanto  la historia de  las  ideas políticas surgidas antes  de  la  aparición  del marxismo,  como  también la del desarrollo de las ideas políticas y concepciones jurídicas marxistas-leninistas.
El método dialectico marxista es el único método científico que sirve para el conocimiento de todos los fenómenos sociales, incluidas también las concepciones e ideas políticas.
 

De conformidad con las exigencias del método dialectico marxista, la Historia de las ideas políticas, como ciencia, examina el nacimiento y evolución de unas y otras concepciones y teorías políticas, no en forma aislada, no separada de los fenómenos circundantes, no desde el punto de vista de una “justicia eterna” o cualquier otra idea preconcebida, sino desde el angulo de enfoque de las condiciones con que estan vinculados el surgimiento, desarrollo y cambios de estas ideas.
Fijación de periodos y estructura del curso de las teorías políticas
La fijación de los períodos de la Historia de las ideas políticas se efectúa de conformidad con la historia del desarrollo de las relaciones económico-sociales,  es  decir,  la  historia  de  la sustitución de un tipo de relaciones de producción por  otro,  la  historia  del  desarrollo  de  las  etapas fundamentales de la lucha de clases.
Ello  determina  la  estructura  del  curso  de Historia de las ideas políticas y de sus manuales. El  presente  curso  comprende  la  historia  de  las ideas políticas de  la sociedad esclavista y feudal, la historia de las ideas y  teorías políticas del período de  lucha de  la burguesía contra  los feudales por  el  afianzamiento  de  las  normas  y  relaciones capitalistas,  y  la  historia  de  las  teorías  políticas dentro de la sociedad capitalista durante el período anterior a la aparición del marxismo, así como la historia del desarrollo de las concepciones políticas de los demócratas revolucionarios rusos.
El  curso  de Historia  de  las  ideas  políticas comprende la historia del nacimiento y evolución de la teoría marxista sobre la revolución socialista y  la  revolución del proletariado,  la extensión del marxismo en Rusia y el nacimiento del leninismo, el desarrollo de  la  teoría marxista-leninista de  la revolución socialista y la dictadura del proletariado, y  la teoría del Estado y el derecho socialistas en  las  diversas  etapas  históricas  de  la  sociedad soviética.
El curso también comprende capítulos dedicados  a  la  crítica  de  la  ideología  política  de  la burguesía  imperialista  y  al  desenmascaramiento de las teorías promovidas por los dirigentes socialistas de derecha.  La  parte  final  del  curso  está  dedicada  al problema  de  la  significación  internacional  de  la teoría marxista-leninista  respecto  de  la  dictadura del proletariado.
Teorías políticas del antiguo Oriente
Las primeras sociedades de clase se formaron  en  los  países del  antiguo Oriente  en  el Asia Anterior, oriental y meridional, y en la parte nordeste del África. Ya al comenzar el cuarto milenio  a.  de  c.,  cono  resultado  de  la  desintegración del  régimen  del  comunismo  primitivo  y  de  la división de la sociedad en clases —en esclavistas y esclavos—, comenzaron a formarse los Estados esclavistas  más  antiguos:  Egipto,  Babilonia,  India, China y otros.
Todos  estos  Estados  constituían  una  parte de  la  superestructura  erigida  sobre  una  base  esclavista. Sin embargo, el régimen esclavista de los países del antiguo Oriente tenía sus propias particularidades. 
Entre las teorías políticas del antiguo Oriente, están:
·         Ideología política del antiguo Egipto
·         Ideología política de la antigua Babilonia
·         Ideología política de la antigua India
·         Ideología política de la antigua China

Ideología política del antiguo Egipto
El  antiguo  Egipto,  desde  el  momento mismo en que se  formaron allí  las clases  (cuarto milenio a. de c.) y a lo largo de los milenios subsiguientes,  representaba  una  sociedad  esclavista.
No  obstante,  siguieron  existiendo  considerables supervivencias del régimen del comunismo primitivo y durante largo tiempo se conservó la comuna  aldeana. A  la  vez  que  la  explotación  de  los esclavos, se efectuó también la de los agricultores y artesanos libres, a quienes se les imponían obligaciones, en beneficio, no  solamente del Estado, sino  también de  los  representantes de  la nobleza terrateniente y burocrática.
El Estado esclavista del antiguo Egipto estaba  organizado  a  la  manera  de  una  Despotia oriental regida por el faraón endiosado. La circunstancia de ser el antiguo Egipto donde precisamente aparece esta  forma de gobierno del Estado esclavista, se explica por el hecho de que la utilización de las aguas del Nilo para la irrigación artificial  requería  la  creación  de  las  correspondientes instalaciones complicadas, cuyo mantenimiento y perfeccionamiento  sólo  podía  asegurar  una  centralización política.
La  ideología política de  la capa  superior de  la clase esclavista se revela con  toda crudeza en La sabiduría de Ptah-hotep, que aparece en  el  tercer milenio  a.  de  c.,  y  cuyo  contenido conservó su valor a lo largo de muchos siglos.
Ptah-hotep es uno de los descollantes representantes  de  la  nobleza  egipcia  que  ocupa  altos cargos en el Estado egipcio,  incluso el puesto de visir,  jefe de  todo el aparato administrativo.
Ideología política de la antigua Babilonia
La antigua Babilonia, al igual que el antiguo Egipto,  fue  uno  de  los  Estados  esclavistas  más antiguos  a  la manera  de  una  Despotia  oriental. Primitivamente, en  los valles de  los  ríos Tigris y Eufrates  (Mesopotamia)  existían  algunos  pequeños  Estados,  cuyo  “comienzo”  se  remonta  al cuarto milenio  a.  de  c.
El Estado  de Babilonia  alcanza  su  florecimiento en el siglo XVIII a. de c., durante el reino de Hammurabi,  en que  el país  se unifica  sólidamente  bajo  el  poder  de  los  reyes  de  la  dinastía babilónica.  El  desarrollo  de  la  ciudad  esclavista de Babilonia viene acompañado de una agudización de las contradicciones sociales y de la lucha de clases. Los esclavistas enriquecidos se dedican a la usura y a la especulación, al arrendamiento de tierras  y  casas,  arruinan  y  sojuzgan  a  los desposeídos, multiplicando el número de esclavos en el país.
La  ideología política de Babilonia, al  igual que  la  de  Egipto,  está  impregnada  íntegramente de ideas religiosas. Los dioses determinan el destino de  los hombres  y de  los pueblos. Conceden todos  los bienes y castigan con  todas  las calamidades, rechazan a los enemigos y otorgan las victorias.

Ideología política India
La  India es un país de una cultura antigua. Ya en el  tercer milenio a. de c. sus habitantes se dedicaban  al  cultivo  de  la  tierra,  empleaban herramientas de trabajo y otros objetos hechos de cobre y de bronce, y moraban en ciudades rodeadas de gruesos muros.
En  el  segundo milenio  a.  de  c.  el  país  fue conquistado por un pueblo extranjero,  los “arios (nobles). A  comienzos  del  primer milenio  a.  de  c., después de un largo proceso de desintegración del régimen  del  comunismo  primitivo,  aparecen  los primeros Estados esclavistas.   La  antigua  India,  después  de  la  conquista aria,  representaba  una  sociedad  esclavista  que conservaba la comunidad familiar y, más tarde, la comunidad  aldeana.   “
Estas  comunidades  de  tipo familiar  tenían  por  base  la  industria  doméstica, esa combinación peculiar de tejido, a mano, hilado  a mano  y  laboreo  a mano,  que  les  permitía bastarse a sí mismas.”
A  la  vez,  “...estas  pequeñas  comunidades estaban contaminadas por las diferencias de casta y de la esclavitud...” Las  comunidades  familiares  se  convierten en  territoriales. Sin embargo, durante  largo  tiempo, se sigue conservando la familia patriarcal con el dominio ilimitado del hombre sobre la mujer.
El régimen esclavista, con la posición privilegiada  de  la  capa  superior  de  la  sociedad,  y  la falta de derechos de los esclavos, se afianzó en la India mediante el sistema de las castas y las barreras infranqueables existentes entre ellas. La ideología religiosa sustentaba el concepto del inmenso precipicio  que  separaba  las  castas  superiores  de las inferiores.

Ideología política de antigua China
La  desintegración  del  régimen  del comunismo primitivo y  la formación del Estado en China, se remontan hacia el segundo milenio a.  de  c. En  el  siglo XVIII  a.  de  c.  se  formó  el primer  Estado  esclavista,  el  Estado  de  Han  o Shang.
La  ideología  política  de  la  antigua  China halla  su  expresión más  característica  en  la  filosofía de Confucio (siglos VI y V a. de c.), en  la de  su adversario Mo-Tsi  (Mo-Ti,  siglos V y  IV a.  de c.), así como también en los conceptos del taoísmo expuestos en el libro Tao Te-king. 
La  esclavitud  era  por  aquel  entonces  la forma  predominante  de  explotación  en  China. Existían, a  la vez, grandes  terratenientes, príncipes  y  nobles,  que  explotaban  el  trabajo  de  los labradores libres.  El régimen político de China era la monarquía militar burocrática. En los siglos VI al III a. de c., el Estado chino no estaba centralizado. Los gobernantes  locales, que no pocas veces habían adquirido  una  considerable  independencia,  lucharon  entre  sí  por  la  influencia  y  el  botín. 
El período de los siglos VII al V a. de c., es conocido en la historia de China con el nombre de Lego, lo que quiere decir “multitud de reinos”. Fue el período de la descomposición de la única monarquía Chouista. Detrás de él siguió el período de Chang-ho, “los  reinos en  lucha”  (siglos V al III a. de c.), que se caracterizó por una acentuada agudización  de  las  contradicciones  entre  las  diversas  clases  y  de  grandes  luchas  entre  ellas.
Estas  se  desarrollaron  entre  los  esclavos  y  los esclavistas, entre los grandes terratenientes y los campesinos.  Simultáneamente  tuvo  lugar  una encarnizada  contienda  entre  los diversos principados, que adquieren en ese período una  importante autonomía.

El pensamiento político de Nicolás Maquiavelo

El pensamiento político de Nicolás Maquiavelo


Aunque Maquiavelo nunca lo dijo, se le atribuye la frase "el fin justifica los medios", ya que resume muchas de sus ideas.
Se considera a Maquiavelo como uno de los teóricos políticos más notables del Renacimiento, pues con su aporte se abre camino a la modernidad en su concepción política y a la reestructuración social.
Tradicionalmente, se ha encontrado una aporía en el pensamiento maquiaveliano como consecuencia de la difícil conciliación de sus dos obras principales, los Discursos sobre la primera década de Tito Livio y El príncipe.
En los Discursos, Maquiavelo se declara partidario de la república, partiendo del supuesto de que toda comunidad tiene dos espíritus contrapuestos: el del pueblo y el de los grandes (que quieren gobernar al pueblo), que están en constante conflicto. Para Maquiavelo el mejor régimen es una República bien organizada (toma como ejemplo la República Romana), aquella que logre dar participación a los dos partidos de la comunidad para de esta manera contener el conflicto político dentro de la esfera pública.
Maquiavelo señala, y de aquí la calificación de bien organizada, que es primordial que en dicha república se disponga de las instituciones necesarias para canalizar el conflicto dentro de las mismas sin las cuales la república se desarmaría. Ninguna de las otras formas de gobierno como la aristocracia, la tiranía, la democracia o la monarquía logran el equilibrio de los partidos dentro del régimen por lo que son inestables.
Los intérpretes proclives a las tesis republicanas han pretendido, desde Rousseau, conciliar la contradicción entre los Discursos y El príncipe considerando que este último supone un ejercicio de ironía que sencillamente desnudaba a la luz pública lo que eran las verdaderas prácticas del poder.
Sin embargo, la oposición a la república que podría inferirse en El príncipe, debe tenerse en cuenta que cuando Maquiavelo lo escribe está escribiendo para mostrar a Lorenzo II de Médici como debe desempeñarse si es que quiere unificar Italia y sacarla de la crisis en la que se encuentra. Maquiavelo aclara también que puede existir un hombre cuya virtud política (saber aprovechar los momentos de fortuna y escapar de los desfavorables) supere a la república en conjunto pero dicha virtud política morirá con el mortal que la posea, cosa que no ocurriría en una república bien organizada.
Además de esto, debe recordarse que el Príncipe presenta analogías con la figura romana y republicana del dictador, investido de poderes absolutos durante un breve período y teniendo que rendir cuentas posteriormente ante la república. En este sentido, la contradicción entre los dos textos principales de Maquiavelo no es tal. Si es así, entonces el principado y la república deberían ser entendidos como formas de gobierno subordinadas a la auténtica preocupación política de Maquiavelo: la formación de un Estado moderno en la Italia de su tiempo.
Maquiavelo entiende que todo Príncipe debe tener virtud y fortuna para subir al poder: virtud al tomar buenas decisiones y fortuna al tratar de conquistar un territorio y encontrarse con una situación (que no fue provocada por él mismo) que lo ayuda o beneficie conquistar. Aquel príncipe que obtenga el poder mediante el crimen y el maltrato, siendo éste vil y déspota; debe entender que una vez subido al poder tiene que cambiar esa actitud hacia el pueblo. Dándole liberio al pueblo, para ganarse el favor del mismo, ya que al fin y al cabo estos serán los que decidan su futuro.
 
Maquiavelo fue además un auténtico precursor del trabajo de los analistas políticos y columnistas de nuestros días: “todos estos príncipes nuestros tienen un propósito, y puesto que nos es imposible conocer sus secretos, nos vemos obligados en parte a inferirlo de las palabras y los actos que cumplen, y en parte a imaginarlo” (carta a Francesco Vettori, julio de 1513).
En todo caso, distintos textos del pensador arrojan luces y sombras sobre la coherencia interna de su obra. Así, el florentino llega a afirmar no sin ironía que "desde hace un tiempo a esta parte, yo no digo nunca lo que creo, ni creo nunca lo que digo, y si se me escapa alguna verdad de vez en cuando, la escondo entre tantas mentiras, que es difícil reconocerla” (carta a Francesco Guicciardini, mayo de 1521).

Qué es planificar



Qué es planificar

Se planifica para la acción. Debe ser contextualizada, flexible, innovadora, participativa, cooperativa. La naturaleza de la planificación es ir construyendo racionalmente el futuro, de acuerdo con los propósitos u objetivos expresados por los diferentes actores sociales que intervienen en el proceso. Depende de una relación de medios y fines.


LOS PROPÓSITOS: Son una explicación de la aspiración que orienta el quehacer educativo y que expresan los aspectos deseables o que se quieren conseguir. Los propósitos nos permiten tener claro el desde dónde, para qué, el qué, el cómo del proceso pedagógico; el sentido y finalidad que pretende alcanzar.
PARA COMPARTIR: ¿De qué forma ha apoyado, hasta ahora, la formulación de propósitos, al resto de tu práctica de aula?
LOS CONTENIDOS: Como indica el Diseño Curricular del Nivel Básico, son considerados como mediadores de los aprendizajes necesarios e imprescindibles en el proceso de concreción de los propósitos educativos. Los contenidos permiten alcanzar aquellos aspectos que la educación pretende que los y las estudiantes aprendan. Por otro lado, se considera a los Contenidos como creadores de significados que posibilitan el crecimiento personal, y que deben ser trabajados tomando en cuenta la forma en que aprenden los niños y las niñas, considerando la naturaleza del conocimiento y la naturaleza bio-psicosocial de los mismos. Generalmente, nuestras planificaciones han privilegiado incluir sólo contenidos conceptuales o “teóricos”, pero nuestros estudiantes necesitan apropiarse de una variada gama de aprendizajes. Por eso, hoy día, clasificamos los contenidos de tres formas (ver cuadro que sigue). Saberlos distinguir y formular es nuestro reto.


LAS ACTIVIDADES: 
Son elementos o componentes de cursos de acción, de modo de proceder, y por lo tanto deben desarrollarse como formas concretas de poner en práctica las estrategias seleccionadas para el
tratamiento de ciertos contenidos concretos en una situación particular. Son la forma en que se desarrollarán las acciones para propiciar el aprendizaje de los contenidos. Operacionalizan los propósitos y las estrategias que empleemos.
ES IMPORTANTE QUE LAS ACTIVIDADES TOMEN EN CUENTA...
• Los Propósitos educativos del nivel, ciclo, y, de manera muy especial, del grado y el área correspondiente.

• Los tipos de Contenidos a trabajar y de las estrategias a poner en práctica.

• Su flexibilidad potencial, es decir, la posibilidad de ajustarse a los diversos ritmos del alumnado en la construcción del conocimiento, así como a la diversidad de contextos.

• Su organización debe presentarse como pasos sucesivos que se integran, facilitando que los niños y las niñas alcancen crecientes grados de autonomía.

• Cuando redactamos actividades es importante tener en cuenta el proceso interno que deben seguir las mismas. En un primer momento debemos iniciar

a) recuperando los saberes previos y los conocimientos e informaciones que posean los niños y las niñas sobre lo que se va a tratar, esta parte podríamos llamarle inicio o introducción,

b) luego procedemos a la conceptualización o aplicación de éstos y a la profundización del tema tratado en la actividad.